
La frase ”ya no saben que inventar” puede aplicarse a este invento:
Os presentamos probablemente el primer coche capaz de funcionar con los desperdicios que van a parar al desagüe, aprovechando así el biogás que dichos desagües residuales expulsan.
El coche, llamado ”Bioescarabajo” tiene la potencia de un coche normal y corriente, y los creadores ya se han aventurado a decir que no emite malos olores, que es la primera sensación que se te viene a la mente.
Este coche, aún prototipo, fue desarrollado por la firma de energía sostenible GENeco y fue presentado recientemente en la ciudad de Bristol, en Inglaterra y vino de la idea de que la fábrica producía en exceso biogás y se les ocurrió aprovechar dicho material en algo útil, como es el combustible de un coche.
“Esta planta produce unos 18 mil metros cúbicos de biogás al año. Si lo convirtiéramos en biocombustible para vehículos, y reemplazáramos al combustible fósil, podríamos dejar de emitir 19 mil toneladas de CO2″, explicó Saddiq, ingeniero de la empresa.