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Concurso de terror
Hace tiempo que quería hacerlo, algo para devolverle la vida al sub-foro, algo para motivar a cosas que en realidad den miedo. Por cierto, mi historia fué sólo una precuela de este concursillo.
El punto es crear una historia de terror (o CreepyPasta, como quieran llamarle) que en realidad de miedo. Sólo hay una regla, el simple hecho de que tiene que ser hecho por tí, nada de hacerle honores al nombre "CreepyPasta" al copiar y pegar de otro sitio.
No hay límites, puede ser una historia sobre un demonio que haya atormentado a una muchachita, una fuerza extraña que te levantó de la cama, un maniático que estaba persiguiendo a alguien cercano a tí. Puede ser real o ficticio, puede ser tanto en primera persona como en tercera, puede tratar tanto de alienígenas como de fantasmas.
Como todavía el encargado de eventos no da señales de vida, no puedo asegurarles una placa en el foro, sin embargo lo más que puedo decir es que lo hagamos por diversión, por el simple hecho de asustar a alguien más o para dejar fluir la creatividad.
(Por cierto, son válidas imágenes o música de fondo)
Ingeniero de Sistemas. Doblaje de Voz. Programador Web.
Iba caminando por la calle y me encontré a Spanish4Life. Detrás iban Alxis y Pabior.
Ahora mismo no estoy muy inspirado que digamos xddd cuando tenga tiempo lo pongo acá no? jaja
PD: para habbo hice una historia rarita de halloween xdd
Me parece que fue en octubre del 2010 xddd
PD: para habbo hice una historia rarita de halloween xdd
Érase una vez, en un tiempo no muy lejano, un niño llamado Aritz. Aquel niño, jugaba a un juego llamado Habbo y un día, decidió adentrarse en él. Construyó una máquina mágica con la ayuda de su profesor de ciencias, para transportarse al juego. Para que la máquina funcionara, se necesitaba un ingrediente raro... Debía coger, dientes de plata del cementerio. ¿Dientes de plata? Sí, debía buscar tumbas en las que hubiera gente con dientes de plata. ¿Qué haría ésto para que la máquina funcionara? Pues muy simple, los dientes de plata tienen una carga eléctrica normal, pero si son de gente muerta, de hace bastante tiempo, se hacían mágicas. Entonces, Aritz fue al cementerio, pero escogió un mal día para ir. Era 31 de octubre, y justamente iba antes de medianoche. El cielo estaba nublado y tuvo que usar la linterna que previamente metió en su mochila. Buscaba y buscaba, y no encontraba nada por aquel cementerio. Decidió ir a la parte abandonada, donde ya no se enterraba a nadie porque era la zona antigua de allí. Él, sin saber el riesgo y peligro que corría, se adentró y pasó algo terrible. No había dientes de plata, y peor aún, apareció un lobo. No tenía miedo, pero prefirió marcharse antes de que lo devorara. A él le encantaban los gatos y más todavía los negros; por eso tenía 2 gatos de este color en su casa, además de un colgante que tenía siempre en el cuello con la misma forma del animal. Ya eran las once, y seguía sin encontrar nada. De pronto, escuchó un sonido brusco y seco detrás suya. Se giró y una criatura rara se lanzó sobre Aritz. '¡Socorroooooo!', exclamó. En efecto, era un muerto viviente. Debía tener una edad media y un cuerpo bien robusto. No dejaba escapar al niño, que asustado seguía gritando. De pronto, se despejó el cielo y la luna brilló con todo su esplendor. Aritz visionó algo brillante en la boca de aquel muerto viviente, al que él llamaba Zombie. ¡Bingo!, era un diente de plata. No podía arrancárselo porque tenía demasiado miedo, estando prisionero de ese ser tan extraño, que decidió cerrar los ojos y pensar algo que pudiera salvarle. Por un instante, creyó ver un fantasma. Cada vez que parpadeaba, se le aparecía. Trató de pensar fuertemente que el estpíritu aquel, le salvara de ese lugar, pero tampoco debía marcharse sin el diente. Acto seguido, cogió una piedra y se la lanzó al zombie. Luego, le golpeó la boca hasta sacarle lo que él quería y corrió rápidamente hasta la salida. Se detuvo, algo malo pasó. Sí, eran los lobos. No pudo escapar y lo devoraron al chaval. El alma que rondeaba por allí, ya no estaba. Todo acabó. El diente cayó rodando por el suelo sangriento y nada más se supo de Aritz...
Me parece que fue en octubre del 2010 xddd
Para seguirme solamente tienes que darle al corazón
Me levanté, vi a Pablor de presidente de la RAE y me suicide
Iba caminando por la calle y me encontré a Spanish4Life. Detrás iban Alxis y Pabior.
Me levanté, vi a Pablor de presidente de la RAE y me suicide
Fuera de aquí Troll's
Ingeniero de Sistemas. Doblaje de Voz. Programador Web.
No tengo otra cosa mejor que hacer así que improvisaré algo...
Música de fondo: http://www.youtube.com/watch?v=YrEEPYHo0QI#ws
No solía llevarme bien con mi familia, siempre estábamos discutiendo sobre lo uno, lo otro, los turnos de las acciones de la casa... Mis padres son unos santurrones, y yo era el hijo de puta que se divertía a su costa y que estaba tirando su vida por la basura, lo peor de todo es que me enfadaba con ellos por nada y les amenazaba con irme de casa, algo que a ellos les tenía muy preocupados. Obviamente, no pensaba en irme realmente, al fin y al cabo, ellos son los que me mantienen los vicios, los que me alimentan, me dan cobijo... y yo se lo pagaba haciéndoles la vida imposible. Bueno, podría decirse que aquel suceso que me cambió la vida cambió tambien mi forma de ser...
Aquella noche, como de costumbre, reñimos, esta vez, para ver quien barría la cocina. Estaba tan aburrido que quise cumplir a medias mi amenaza de irme de casa; obviamente, me quedaría en casa de un amigo a pasar la noche y volvería a casa al dia siguiente, a torturar a mis padres como de costumbre. Me cogí la cartera con 25€, pañuelos, las llaves de casa, el movil y me largué ignorando las súplicas de mis padres. Maldigo aquel momento... Era invierno y en la calle hacían 5 grados de temperatura; menos mal que salí abrigado. Vivo en un barrio alejado, así que, no encontré a mucha gente a esas horas por la calle, y a los pocos que encontraba, estaban nerviosos y alterados, hasta el momento, no me preocupé.
Tras 5 minutos de mi "huida" empezé a notar "algo"; no se, el aire se hacía algo más espeso, se me nublaban mis sentidos, oía siseos... no lo sabría describir con exactitud, pero me sentía nervioso como aquellas personas. Ante esta sensación de intranquilidad el sentido común hizo acto de presencia y decidí volverme a casa, pero era demasiado tarde, detras de mi, a aproximadamente 20 metros, se encontraba algo con lo que no podría haberme imaginado nunca. Este "ser" parecía estar hecho de madera, era un ser con forma de humano... un humano de 5 metros de alto, con un grosor ínfimo y con unas extremidades totalmente desproporcionadas.
Lo primero que hice al ver a este ser, fué, largarme corriendo en dirección contraria; por fortuna, este ser estaba inmóvil, pero no importaba, por más que corriense yo no me podía mover del sitio. Aire enrarecido... había caido de lleno en su trampa y no me había dado cuenta; pero es normal, porque, al fin y al cabo, ¿quien sale con la calle con el temor a caer en la trampa de inmovilización de un ser grotesco como aquel? Noté lo que parecía ser como una pequeña risa, o me lo imagine, en aquella situación yo no estaba en completa facultad de mis sentidos obviamente, el pánico me dominaba.
La criatura empezó a moverse, y a cada paso, mi corazón latía más rápidamente, estoy seguro de que la criatura podía oirlo. Si no me fijé mal, la criatura llevaba una máscara negra con trazos rojos... o me lo debí imaginar.
Afortunadamente, la criatura se paró y cambió de dirección; el aire dejaba de ser tan denso y podía moverme. A 40 metros se aproximaba un vagabundo con un carrito de la compra en el cual llevaba las pocas pertenencias que le quedaban al pobre hombre. El vagabundo no parecía haberse dado cuenta de la presencia de la criatura, pero yo, lo primero que hice fué largarme corriendo a casa antes de que la criatura cambiase de opinión.
Tras 3 minutos de fatiga logré llegar a casa, tranqué todas las cerraduras (como si eso me sirviese ante la criatura) y me metí a mi cuarto. Da la casualidad de que mi cuarto tiene una ventana desde la que se vé la calle en la que ocurrió todo. Tenía que saber que pasó con el mendigo; así que cogí mis prismáticos y aparté un poquito la cortina y miré a traves de ellos. No podía haber elegido un peor momento. La criatura había paralizado al vagabundo y el estaba inmovil totalmente, la criatura, ya en frente del pobre vagabundo, le clavó uno de sus brazos (si es que se podrían llamar brazos) en la cabeza y a partit de ahí, no pude mirar más.
Al dís siguiente, me enteré por las noticias que habían aparecido 3 cadáveres sin entrañas y sin huesos, solo piel y ropa en la región; nadie sabía quien era el culpable de semejante atrocidad; nadie salvo yo. Algo debió cambiar en mi cabeza pues, desde ese momento, ya soy una persona civilizada, el miedo me hizo cambiar totalmente... Desde aquel entonces, le temo a la noche como si del infierno se tratese.
Música de fondo: http://www.youtube.com/watch?v=YrEEPYHo0QI#ws
No solía llevarme bien con mi familia, siempre estábamos discutiendo sobre lo uno, lo otro, los turnos de las acciones de la casa... Mis padres son unos santurrones, y yo era el hijo de puta que se divertía a su costa y que estaba tirando su vida por la basura, lo peor de todo es que me enfadaba con ellos por nada y les amenazaba con irme de casa, algo que a ellos les tenía muy preocupados. Obviamente, no pensaba en irme realmente, al fin y al cabo, ellos son los que me mantienen los vicios, los que me alimentan, me dan cobijo... y yo se lo pagaba haciéndoles la vida imposible. Bueno, podría decirse que aquel suceso que me cambió la vida cambió tambien mi forma de ser...
Aquella noche, como de costumbre, reñimos, esta vez, para ver quien barría la cocina. Estaba tan aburrido que quise cumplir a medias mi amenaza de irme de casa; obviamente, me quedaría en casa de un amigo a pasar la noche y volvería a casa al dia siguiente, a torturar a mis padres como de costumbre. Me cogí la cartera con 25€, pañuelos, las llaves de casa, el movil y me largué ignorando las súplicas de mis padres. Maldigo aquel momento... Era invierno y en la calle hacían 5 grados de temperatura; menos mal que salí abrigado. Vivo en un barrio alejado, así que, no encontré a mucha gente a esas horas por la calle, y a los pocos que encontraba, estaban nerviosos y alterados, hasta el momento, no me preocupé.
Tras 5 minutos de mi "huida" empezé a notar "algo"; no se, el aire se hacía algo más espeso, se me nublaban mis sentidos, oía siseos... no lo sabría describir con exactitud, pero me sentía nervioso como aquellas personas. Ante esta sensación de intranquilidad el sentido común hizo acto de presencia y decidí volverme a casa, pero era demasiado tarde, detras de mi, a aproximadamente 20 metros, se encontraba algo con lo que no podría haberme imaginado nunca. Este "ser" parecía estar hecho de madera, era un ser con forma de humano... un humano de 5 metros de alto, con un grosor ínfimo y con unas extremidades totalmente desproporcionadas.
Lo primero que hice al ver a este ser, fué, largarme corriendo en dirección contraria; por fortuna, este ser estaba inmóvil, pero no importaba, por más que corriense yo no me podía mover del sitio. Aire enrarecido... había caido de lleno en su trampa y no me había dado cuenta; pero es normal, porque, al fin y al cabo, ¿quien sale con la calle con el temor a caer en la trampa de inmovilización de un ser grotesco como aquel? Noté lo que parecía ser como una pequeña risa, o me lo imagine, en aquella situación yo no estaba en completa facultad de mis sentidos obviamente, el pánico me dominaba.
La criatura empezó a moverse, y a cada paso, mi corazón latía más rápidamente, estoy seguro de que la criatura podía oirlo. Si no me fijé mal, la criatura llevaba una máscara negra con trazos rojos... o me lo debí imaginar.
Afortunadamente, la criatura se paró y cambió de dirección; el aire dejaba de ser tan denso y podía moverme. A 40 metros se aproximaba un vagabundo con un carrito de la compra en el cual llevaba las pocas pertenencias que le quedaban al pobre hombre. El vagabundo no parecía haberse dado cuenta de la presencia de la criatura, pero yo, lo primero que hice fué largarme corriendo a casa antes de que la criatura cambiase de opinión.
Tras 3 minutos de fatiga logré llegar a casa, tranqué todas las cerraduras (como si eso me sirviese ante la criatura) y me metí a mi cuarto. Da la casualidad de que mi cuarto tiene una ventana desde la que se vé la calle en la que ocurrió todo. Tenía que saber que pasó con el mendigo; así que cogí mis prismáticos y aparté un poquito la cortina y miré a traves de ellos. No podía haber elegido un peor momento. La criatura había paralizado al vagabundo y el estaba inmovil totalmente, la criatura, ya en frente del pobre vagabundo, le clavó uno de sus brazos (si es que se podrían llamar brazos) en la cabeza y a partit de ahí, no pude mirar más.
Al dís siguiente, me enteré por las noticias que habían aparecido 3 cadáveres sin entrañas y sin huesos, solo piel y ropa en la región; nadie sabía quien era el culpable de semejante atrocidad; nadie salvo yo. Algo debió cambiar en mi cabeza pues, desde ese momento, ya soy una persona civilizada, el miedo me hizo cambiar totalmente... Desde aquel entonces, le temo a la noche como si del infierno se tratese.