Este poema es sublime, una verdadera obra literaria, me emocioné cuando lo leí
Y ahí, sobre cojines de sangre oscura, descansaba
La nuca rubia de una mujer blanca.
El sol le ardía en los cabellos,
Ascendía lamiéndole los muslos blancos,
Y se arrodillaba ante sus pechos, más morenos
Todavía no desfigurados por vicio y partos.
A su lado, un negro, destrozados por una coz
Los ojos, la frente. Metía el tipo este
Los dedos de su sucio pie izquierdo
En uno de sus oídos, orejita blanca.
Ella, sin embargo, dormía, echada ahí, como una novia,
Pegada a la dicha del primer amor
Y a la espera de partir hacia múltiples viajes celestiales
De la joven y ardiente sangre.
Hasta que le
hundieron el cuchillo en la blanca garganta,
hasta que le echaron a la cintura
un delantal púrpura de
sangre muerta.‘La novia del negroí, de Gottfried Benn (1886 ñ 1956)